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2026-08-27

Conserva tu número, no la factura de itinerancia

Una eSIM de viaje no sustituye tu número, se coloca a su lado. El móvil acaba con dos líneas: la que has tenido siempre y la que compraste para el viaje. Lo que pagas en el extranjero depende de una sola cosa: cuál de las dos lleva tus datos. El ajuste que lo decide se llama itinerancia de datos y se configura línea por línea. Deja encendida tu línea habitual para seguir recibiendo llamadas y SMS, pero desactiva su itinerancia de datos. Actívala en la eSIM y elige la eSIM como línea de datos móviles. A partir de ahí todas las apps pasan por el plan de viaje, y tu operador ya no tiene nada que facturarte fuera. Vale la pena coger una costumbre antes de salir: comprueba que la itinerancia de datos de tu línea habitual está desactivada mientras sigues con el Wi-Fi de casa. Un móvil que pasa sus primeros diez minutos en el extranjero por la línea equivocada puede costar más que los datos de todo el viaje. Lo mismo con las actualizaciones automáticas y las copias en la nube: son las que salen a buscar red nada más aterrizar. Las llamadas y los SMS de tu línea habitual los sigue facturando tu operador a sus tarifas de itinerancia: recibir un SMS suele ser gratis, una llamada no. Si tu banco te manda códigos de acceso por SMS, eso sigue funcionando. Y si solo necesitas datos, de eso se ocupa la eSIM — con lo que no consumas convertido en crédito en lugar de perdido.